Podría contaros hoy todas las diferencias entre portabebés, los tipos de tejidos que existen para fabricar fulares, qué opciones tenemos para recién nacido o niños mayores…pero os voy a contar un secreto: porteo casi por puro egoísmo.

Correr, madrugar, prisas, ir a un lado a otro, coche, casa, trabajo, hermanos ¿Os suena?…el porteo es lo que me permite disfrutar de susurros al oído, descubrir que ya sabe decir «ezto no, chila sí» (Eso no, mochila sí…), caricias en el pelo y oír su respiración cuando está a punto de quedarse dormida. Es sentir que sube la fiebre o que se atascan los mocos porque su pecho contra el mío así lo indica, son miradas asombradas ante un avión, un pájaro o la lluvia que empieza, son las risas cuando cantamos y damos saltos por la calle con ella a la espalda.

El porteo es el que me permite darle «colo, colo» cuando necesito tener los brazos libres, y es puro vicio…No son los niños los que se «malacostumbran» a los brazos, soy yo que necesito ese calor y saber que en mí están seguros, soy yo la que imagino lo que ellos sienten al estar pegados a mi cuerpo, conociendo de mi mis respiraciones, mis alientos, mis quejas, la fuerza del nudo con el que los amarro o cómo los sostiene mi cuerpo. Soy yo la que echo de menos un fular, una mochila o un onbuhimo como el de las fotos cuando por lo que sea han pasado unos días sin porteo.

La pequeña ya tiene 23 meses  y los ratos de «colo, colo» aún siguen siendo muchos, pero muchas veces nos pillan en casa y son de «colo, colo y teta, teta» así que nos abrazamos un rato en el sofá y luego toca corretear detrás de los hermanos así que se van espaciando los ratos largos de porteo y se echan de menos. El contacto que permite el porteo también te permite reconocer eso: cuando necesitan tu cuerpo, tu refugio y cuando necesitan explorar, cuando el cansancio los aturde y te buscan o cuando la energía desborda cualquier intento de hacer un nudo de fular.

¿Hace falta portear para disfrutar del contacto? No, los brazos han estado ahí siempre,pero el porteo te deja emborracharte de contacto, disfrutar de esa primera etapa tan dulce de un recién nacido y verlo crecer pegado a tí…

Nota: Estas fotos repreciosas nos las hizo «Lucía Mi Mirada» para el #retoporteo…Desde aquí mil gracias.