La semana pasada tuvimos un apagón de luz de unas dos horas cuando estaba terminando de subir el vídeo y el post, porque parece que las cosas pasan justo cuando peor nos vienen, o eso nos parece, pero lo cierto es que no, es una percepción: en realidad era tarde, los peques ya dormían y no pasaba nada si yo no podía publicar al día siguiente, así que me fui a la cama y disfruté un buen rato del silencio y la oscuridad.

Cuando criamos a nuestros peques nos pasa un poco lo mismo, parece que sin esto, aquello o esto otro no podremos llegar, hacer, tener la maternidad soñada y lo cierto es que casi nada es imprescindible, más que a mi parecer nuestro cariño y nuestros brazos; como he dicho otras veces el porteo es la herramienta no «natural» que nos permite criar desde cerca y ofrecer a nuestros hijos el contacto que tantos beneficios reporta, tenemos otra herramienta «natural» nuestros brazos, pero llega un momento que no podemos llevar en brazos a nuestro bebé, o por lo menos, no todo lo cómodos que quisiéramos.

El pouch es el portabebés del que os quiero hablar hoy, lo encontraréis a veces catalogado como ayudabrazos, pero lo cierto es que va un poco más allá de otros ayudabrazos, en nuestra tienda  están dentro de la categoría de portabebés ligeros, porque son portabebés que ocupan muy poquito espacio y se pueden guardar en cualquier bolso, mochila o incluso bolsillos grandecitos, y pesan muy poquito.

Es un portabebés asimétrico, es decir que hará recaer en la diagonal del hombro a la cadera opuesta, y se utilizan principalmente a partir de que el niño se sienta solo, son especialmente útiles en esas épocas de «sube y baja» cuando empiezan a explorar el mundo y dar sus primeros pasos, pero también son un portabebés que yo llamo de «batalla», es quizás el portabebés que más he utilizado por casa cuando estaba haciendo alguna tarea y la peque reclamaba su abrazo, por ejemplo tenía que subir al ordenador y la peque quería venir, cuando preparaba la bañera, al terminar algún plato o poner la mesa, salir al jardín un momento, ir al buzón y también lo he llevado bastante en el coche para recados puntuales; siempre me ha gustado la rapidez en la colocación, que me dejase realmente las dos manos libres y la buena postura que se consigue pues se hace una bolsa muy profunda y es difícil que pierda la postura.

En el vídeo veréis un pouch con talla, los modelos que tenemos en la tienda son ajustables y así permiten ser utilizados por diferentes porteadores y sin más…¡dentro vídeo!