porteo-invierno

Hemos pasado de un verano algo raro que se ha alargado hasta bien entrado el otoño a la llegada repentina de las nieves, la ventisca, las bajas temperaturas y el hielo en los cristales del coche por la mañana temprano y nos ha pillado un poco desprevenidos y a mí,por lo menos, sin el cambio de armario hecho, así que estos días mientras rebuscaba en el armario cómo abrigarme cual cebollita me acordé de que no había por aquí ningún post de porteo en invierno.

Es cierto que donde yo vivo es una zona relativamente cálida, sin un contraste de temperaturas exagerado y más agua, pero muuuuucha más agua que nieve o hielo, pero con todo y con eso, el fresquete aprieta y se le queda a una el moquillo colgando desde ahora hasta bien entrada la primavera seguramente. El caso es que si porteamos, y queremos seguir haciéndolo en invierno tenemos que tener en cuenta cuatro aspectos básicos que os dejo aquí abajo a modo de información:

porteo-invierno

 

Lo primero que tenemos que tener en cuenta cuando porteamos es lo mismo que comenté en el post de Portear en verano, y es que el cuerpo a cuerpo da calor, así que el portabebés en sí ya sumará una capa de ropa al menos, sino varias, en función de si porteamos con fular anudado en varias capas, mei tais con las tiras extendidas, mochilas, bandoleras, etc, además del grosor y gramaje de cada una de las telas. Así que no te abrigues ni abrigues al bebé en demasía pues lleváis la calefacción incorporada.

Las extremidades sin embargo, quedan al descubierto, así que es importante abrigar sus manos, sus pies, piernas y cabezas pues si son muy pequeñines aún no regulan bien la temperatura corporal y es importante cubrir esas partes de su cuerpo, y si son más mayorcitos igual, que a nadie nos gusta llevar la cara helada y las manos cuál témpano.

A veces creemos que utilizando buzos enterizos será más fácil evitar que se desabriguen o se le suba la ropa, lo cierto es que los buzos enterizos suelen tener un volumen importante que no facilitan el ajuste de los portabebés, ni conseguir una buena postura y además pueden ejercer tensión innecesaria sobre sus pies.

Dicho esto, ¿es mejor portear con abrigo de porteo, cobertor, cada uno abrigado por separado o nos podremos apañar con lo que tengamos por casa? Pues como digo siempre, no hay nada mejor y peor, cada sistema tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Tendremos que tener en cuenta la edad del bebé que va a ser porteado, el clima, si queremos portear también a la espalda…

Los abrigos y sudaderas de porteo son una solución magnífica cuando porteamos intensamente y queremos colocar el portabebé sobre nosotros y después abrigar al peque, permiten en muchos casos el porteo delante y detrás y cada día hay más marcas en el mercado con acabados para todos los gustos, desde modelos en polar, softshell hasta lana en diferentes composiciones, gabardinas, impermeables, multicapas, sport o más «de vestir», pero si somos dos porteadores en casa y tenemos dos tallas muy distintas puede ser que no nos planteemos esta opción y sí otras.

Abrigarse por separado es útil cuando estamos en épocas de sube y baja y si bajas al niño del portabebés sigue abrigado y tú también, pero normalmente tendrás que ajustar el portabebés por encima de tu ropa de abrigo y a algunas personas les puede resultar incómodo ajustar así.

Los cobertores de porteo tienen la ventaja de adaptarse a diferentes porteadores y también hay diferentes acabados en cada vez más marcas, con cobertores más gruesos o con capas extraíbles, cortavientos, pero son algo más incómodos de poner en porteo a la espalda y también requieren el ajuste del portabebé sobre nuestro cuerpo ya abrigado.

Por último, si tenemos por casa abrigos amplios, chaquetas de lana gustositas, puede ser suficiente según en qué climas, y al bebé podemos ponerle por encima del portabebé una mantita por ejemplo.

Àsí que prueba, piensa en los portabebés que tienes o te gustaría tener, qué opción se adapta más a tí, a tu bebé, a tu clima y a tu estilo…y disfruta del porteo en invierno.